PATRONES DE CONDUCTA
No hace mucho reflexionaba sobre la existencia en mi mente de ciertas directrices que tienden a normar mi conducta, mi respuesta ante las realidades que afronto, de modo similar a como las subrutinas en los programas de computadoras procesan una parte definida del problema que se está resolviendo.
En mi persona esas directrices provienen en su mayor parte de frases o refranes famosos, de situaciones o personajes históricos, recibidos todos ellos de libros o de personas que leyeron esos libros.
Aunque también se han formado en mí algunas directrices o patrones de conducta por la observación directa de las conductas o por las lecciones de viva voz de las personas circundantes.
Existen dos tipos de patrones de conducta que quiero diferenciar.
El primero es el que exige el grupo social que me rodea, cuya infracción conlleva algún tipo de respuesta negativa del entorno. Llamémoslo