CAPÍTULO 5
Nosotros somos nuestro gran enigma, y es así en cuanto no tenemos idea clara, no solamente de nuestra propia naturaleza, sino tampoco de todo el sistema vivo y no vivo que nos rodea. Diversos aspectos característicos nuestros nos pueden ofrecer algunas referencias interesantes. Somos una especie guerrera, al menos no hemos dejado de mantener guerras sobre la superficie terrestre desde el neolítico. También se da un fuerte componente científico y tecnológico en nuestra cultura. Por otro lado la creencia en la existencia de un sentido en el Universo, percibido a través de las religiones, es una constante de las culturas humanas. La carrera espacial es otro factor que incluso no llega a ser comprendido por muchas mentes lúcidas de nuestro tiempo, pero sin embargo está ahí. Un desmedido gasto en oposición lógica con la desigual distribución de la riqueza que mantiene en la miseria, cuando no en el hambre, a una parte importante de la humanidad. Todos estos factores sostienen una fuerte interacción entre ellos y quizás sean claves para comprender el gran enigma....
El hombre pertenece al orden de los primates, grupo de mamíferos caracterizados por tener las manos -y a veces también los pies- prensiles, pulgar oponible a los demás dedos, órbitas sobresalientes hacia adelante y notable desarrollo del cerebro.
El siguiente gráfico muestra en términos de divergencia la distancia dentro de este orden. Las unidades que aparecen lo son de divergencia. Así la distancia entre el hombre y el chimpancé es de 1 en comparación con la distancia entre los monos del nuevo mundo y los antepasados comunes de los monos y los antropoides que es de 7.
DIVERGENCIA
DENTRO DE LOS PRIMATES
